Chistes Religiosos!
Está Jesús predicando en lo alto de una montaña:
- Debéis amaos unos a otros...
Cuando de repente pasa un mercader:
- ¡¡HUEVOS DE JERICOOO!!
- Como estaba diciendo, debéis...
- ¡¡HUEVOS DE JERICOOO!! ¡¡VENDO HUEVOS DE JERICOOO!!
- Pues iba a decir que...
- ¡¡VENDO HUEVOS DE JERICOOOOO, HUEVOS DE JERICOOOO!!
- A ver Pedro, tráeme a ese de los huevos...
- ¡Ayyy! ¡AYYY! ¡¡AYYYYYYYYYYYYY!!
Un señor muy viejo, muy viejo, muy viejo, se muere y va al cielo. Como San Pedro anda en el baño, lo recibe Jesús, a quien el anciano le parece conocido:
- ¿Cuál es tu nombre?
- Huy, no lo sé, soy tan viejo que no me acuerdo.
- Bueno, pues ¿de dónde vienes?
- De muy lejos... Del Este.
Jesús mira detenidamente al viejito.
- Bueno, cuéntame más cosas, con esos datos va a ser muy difícil el saber quién eres.
- Es que no me acuerdo.
- A ver: ¿En qué trabajabas?
- Soy Carpintero.
Jesús abre los ojos con más curiosidad.
- ¿Familia?
- Tuve un hijo que se hizo muy famoso, pero hace mucho tiempo que no lo veo.
Jesús titubea un momento, y con una inmensa alegría, le dice:
- ¡¡¡¡PAPÁ!!!!
Y el abuelete le dice:
- ¡¡¡¡PINOCHO!!!!
Va Jesús con sus apóstoles en una barca, en plena tormenta por el Mar de Galilea. Decide entonces mostrar su dotes: se levanta, saca un pie de la barca, lo posa suavemente sobre las turbulentas aguas, se apoya y sale caminando sobre el mar. Los asombrados apóstoles no dan crédito a sus ojos. El Cristo se vuelve y le dice a Pedro:
- Pedro, ven.
- Pero maestro, yo no puedo hacerlo.
- Ten fe Pedro. Ven.
- Maestro, pero el agua...
- Ven Pedro.
Entonces el tío se arma de valor, saca una pata por la borda, y ¡KASHAPLASH!, desaparece hundido en el mar. Dice Jesús:
- ¡Por las piedras, animal!
Está Jesús con sus apóstoles celebrando la última cena, cuando de pronto:
- Uno de ustedes me va a traicionar.
Y Juan: - ¿Seré yo Maestro?
- No, Juan, no serás tú.
Y Pedro: - ¿Seré yo Maestro?
- No, Pedro, no serás tú.
Y Marcos: - ¿Seré yo Maestro?
- No, Marcos, no serás tú.
Y Judas: - ¿Seré yo Maestro?
- ¡Qué hijueputa más cínico!
Se van a confesar las monjas. La primera le dice al padre:
- Padre, tengo un pecado: resulta que le toqué su órgano a un hombre.
El padre le pregunta: - ¿Con cuál mano lo tocaste hija?
- Con la derecha.
- Bueno lávatela con agua bendita y rezad veinte credos y treinta padrenuestros.
La segunda monjita:
- Padre yo también toque el órgano masculino, pero con la mano izquierda.
- Bueno hija, lávate la mano izquierda y reza lo mismo.
Pero cuando va a pasar la tercera monjita, interrumpe la cuarta hermana y dice:
- ¡Padre, padre! Por favor: yo quisiera confesar primero mis pecados, porque quiero lavarme la boca antes de que la hermana Soraya se vaya a lavar el culo.
Estaban la madre superiora en su oficina, tratando de hablar por teléfono, pero en la habitación contigua, las monjas tenían un escándalo de madre. entonces, ya encabronada, la superiora se levanta, abre la ventana, y les grita:
- ¡Si no se callan, le pongo el asiento a la bicicleta!
Viene un misionero que está en plena selva y se encuentra de bruces con un león que estaba casi muerto de hambre. El misionero se asusta y se pone de rodillas, empezando a rezar dice:
- Padre, infunde a éste pobre león sentimientos cristianos.
Se oye un silencio ... y de buenas a primeras el león se pone de rodillas, diciendo:
- Padre, bendice estos alimentos que voy a recibir...
Un tipo llega a la iglesia y de inmediato va a confesarse:
- Padre, necesito que me ayude, porque he pecado.
- ¿Qué pecado has cometido hijo?
- Ayer, en la playa, le he tocado EL PECHO a mi novia.
- Y dime hijo, ¿se la tocaste por encima del traje de baño o por debajo?
- Por encima, padre.
- ¿Serás pendejo? El pecado es el mismo...
Un sacerdote se bañaba en el río cuando de repente pasaron algunos jóvenes feligreses por el lugar que el verlo le vocearon:
- ¡Aja, Padre! Conque masturbándose, ¿eh?
- Nada, hijos, nada... cada quien se lava su cosa a la velocidad que quiere....
Un día se acerca una joven al confesionario y dice:
- Padre, confiéseme porque he pecado.
- A ver hija, ¿qué te ha pasado?
- Padre, ayer me he acostado con el cura de la parroquia vecina.
- Muy mal hecho, hija, tú perteneces a ésta...
Dos misioneros se dedican a pedir limosna para la parroquia puerta por puerta. Llegan un día a casa de una loca:
- Una limosnita. Somos hermanos de Cristo.
- ¿De verdad? -dice la loquita- ¡Ay! pero que bien se conservan...