REFRANES EN ORDEN ALFABÉTICO
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A quien madruga, Dios le ayuda.
Al pan, pan; y al vino, vino.
Allá donde fueres, haz lo que vieres.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Años de nones, muchos montones.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
A las diez, en la cama estés; mejor antes que después.
A buen hambre, no hay pan duro.
Ande yo caliente y ríase la gente.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Allá va el niño, donde le tratan con cariño.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso, un galgo.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
A donde las dan, allí las toman.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
A lo que no puede ser, paciencia.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Año de nieves, año de bienes.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
Antes de mil años, estaremos todos calvos.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Al mal segador, la paja le estorba.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Amistades que son ciertas, mantienen las puertas abiertas.
A falta de pan, buenas son tortas.
Acoge lo provechoso, y no admitas lo dañoso.
Agua en cesto se acaba presto.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Amigo de uno, y enemigo de ninguno.
Al asno, el palo, y a la mujer, el regalo.
Ande yo caliente, y ríase la gente.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Agua corriente, sana a la gente.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Arco por la tarde, buen tiempo aguardes.
Atender y entender para aprender.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
A los enemigos, bárreles el camino.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
Amar, a todos; temer, a Dios tan sólo.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
A la mujer ventanera, tuércele el cuello si la quieres buena.
Araña muerta, visita cierta.
Al hombre mayor, dale honor.
Al espantado, la sombra le basta.
A cada pajarillo le gusta su nidillo.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Al enfermo que es de vida, el agua es medicina.
Aún no asamos y ya pringamos.
Al hombre se mide de cejas arriba.
Ajo, sal, y pimiento, y lo demás es cuento.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Al buen día, mételo en casa.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!
Aceite de oliva, todo el mal quita.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
A persona lisonjera no le des oreja.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Ama y guarda.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
A misa temprano nunca va el amo.
Ara bien; y cogerás trigo.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Amor grande, vence mil dificultades.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Amar y saber, todo no puede ser.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Aire de Levante, agua delante.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Abrojos, abren ojos.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
A Dios, llamaron tú.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Al loco y al fraile, aire.
Al pez, una vez.
Años de higos, años de amigos.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
¡Abre el ojo; que asan carne!
Abre la boca que te va la sopa.
A falta de manos, buenos son pies.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Al potro y al niño, con cariño.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que os quiero!
Acelgas a medio día y a la noche acelgas, mala comida y mala cena.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
A más beber, menos comer.
Amor, viento y ventura, poco dura.
A quien el vino no plaz, Dios le quite el pan.
Al freír será el reír.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
A manos frías, corazón ardiente.
Al último siempre le muerde el perro.
Al pan se arrima el perro.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
A largos días, largos trabajos.
Al perro muerto, échale del huerto.
A la vejez, cuernos de pez.
Al que bebe vino le huele el hocico.
Algunos tienen buena jaula, pero malos pájaros.
A quien has de acallar, has de halagar.
A quien tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Alabanza propia, mentira clara.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Agosto, frío el rostro.
A poco pan, tomar primero.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Al marido, amarle como amigo, y tenerle como enemigo.
Aunque las sillas hayan cambiado, los asnos siguen siendo los mismos.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
A palabras necias, oídos sordos.
A falta de pan, buenas son tortas.
Aunque la mona vista de seda, mona se queda.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
A grandes males, grandes remedios.
Arco iris al mediodía, llueve todo el día.
A caballo regalado, no le mires e dentado.
A la cama no te irás sin saber una cosa más.
Al revés te lo digo para que me entiendas.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
A falta de caballos, troten los asnos.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Bien se disculpa el picar, por el gusto de rascar.
Buenos y malos martes, los hay en todas partes.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Bien sabe el asno en qué casa rebuzna.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Boticario sin botica, nada significa.
Buscar los tres pies al gato.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Bien ama quien nunca olvida.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Buenas costumbre y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Buen amigo es el gato cuando no araña.
Buey harto no es comedor.
Baco, a muchos ha matado. Neptuno, a ninguno.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Buenas judías la Mancha las cría.
Boñigas hacen espigas.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Bicho malo, nunca muere.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Barriga llena no cree en hambre ajena.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
Coser y cantar, todo es empezar.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Cada chupetón de teta es un arrugón de jeta.
Consejo vendo, y para mí no tengo.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Casa mal avenida, pronto está destruída.
Cuando el río suena, agua lleva.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Carta echada, no puede ser retirada.
Cada maestrillo tiene su librillo.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Cielo de junio, limpio como ninguno.
Cada uno es maestro en su oficio.
Cuando salta la liebre, no hay galgo cojo.
Con maña, caza a la mosca la araña.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Cabeza grande, y gran cabeza, son dos cosas muy diversas.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Cada cual hable en aquello que sabe, y en lo demás se calle.
Cada cual echa sus cuentas, unas veces va errado y otras acierta.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Cojo con miedo corre ligero.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Cuado escribas alguna carta, léela despacio antes de enviarla.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Cantar bien es de pocos; cantar mal es de locos.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo constumbrado.
Cuando veas las barbas de tu vecino pelar, pon las tuyas a remojar.
Cada chupetón de teta es un arrugón de jeta.
Compra lo que no te hace falta y no tendras lo que te haga falta.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Claridad, y no en el caldo.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Contra un padre no hay razón.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Cuando llueve en agosto, llueve miel y llueve mosto.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Casamiento y mortaja, del cielo baja.
Cuando escribas una carta, léela despacio antes de enviarla.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Casamiento, en igualdad, hasta en la edad.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Con chatos, poco o ningún trato.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Cabrito ganso y lechón, de la mano al asador.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
Cargos son cargas.
Callar como puta tuerta.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Cada cual se cuelga lo que mata.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
Cuando te den, da.
Cabra coja no tenga fiesta.
Conócete a ti mismo.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!
Cada uno dice quién es.
Con los años, perdió la rucia los saltos.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Cuando el sabio yerra, el necio se alegra.
Cabra manca, a otra daña.
Cada uno habla como quien es.
Casa nueva, no habites en ella.
Copas son triunfos.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Cuando el dinero habla, todos callan.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Cada uno canta como quiere.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Como el maestro Ciruela, que no sabe leer y pone escuela.
Cuanto más tienes, más quieres.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Cuenta errada, no vale nada.
Con el metro que midas, te medirán.
Cada medalla tiene dos caras.
Cuando el gato está ausente, los ratones se divierten.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Cuando en abril truena, noticia buena.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Con quien te vi te comparé.
Cuando llueve no todos nos mojamos.
Caballo que alcanza, pasar quiere.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Caminito comenzado, es medio andado.
Ciento que hice, a todos satisfice, pero una que erré, y todas las cagué.
Como no son tuyos los zapatos, tiras por el barro.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Cuando me dan todo lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Consejo de quien bien te quiere, escríbelo aunque no lo apruebes.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Criticar es más fácil que imitar.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Dentro de cien años, todos calvos.
De esta vida sacarás lo que disfrutes, nada más.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Donde hay patrón, no manda marinero.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Dos no riñen si uno no quiere.
De sabios es variar de opinión.
Dios los cría y ellos se juntan.
De donde no hay no se puede sacar.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Del árbol caido, todos hacen leña.
De hambre a nadie vi morir, de mucho comer, cien mil.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Donde fueres, haz lo que vieres.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Dar gusto da gusto.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Domingo, domingo, día de pingo.
Decir ,suele ser señal de no hacer, como ladrar, lo es de no morder.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Del ocio nace el feo negocio.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Da el sartenazo quien tiene la sartén por el mango.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos vizcos, con más motivo.
Deja la cama al ser de día, y vivirás con alegría.
Date prisa, pero no corras.
Dime con quién andas y te dire quién eres.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
De inteligentes y de sabios es perdonar injurias y olvidar agravios.
De necios es huir del consejo.
Donde las dan las toman, y callar es bueno.
De tus hijos sólo esperes lo que con tu padre hicieres.
De padres cantores, hijos jilgueros.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero peor es no llegar a eso.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
De barriga gigante, pedo retumbante.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Despacio al pensar, y pronto al ejecutar.
De una mentira ciento se derivan.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
El que la hace, la paga.
Esconder la ignorancia es hacerla creer.
El ojo del amo engorda al caballo.
El que dé rosas de comer al burro, cobrará con un rebuzno.
El que no se arriesga, no pasa la mar.
El que la sigue la consigue.
El tiempo aclara las cosas.
El que de amigos carece es porque no los merece.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
El mejor maestro echa un borrón.
En largos caminos, se conocen los amigos.
El que no llora no mama.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
El movimiento se demuestra andando.
El que se queja, sus males aleja.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Eres más largo que un día sin pan.
En casa del músico, todos saben cantar.
El dinero hace al hombre entero.
Es mejor callar que con tontos hablar.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
El vino abre el camino.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
El que no agradece, al diablo se parece.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
El desgraciado, va a por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Errando, errando, se va acertando.
El buen libro de las penas es alivio.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come, sino lo que ve comer.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
El que a la bestia hace mal, es más bestia que el animal.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
En la tierra de los ciegos se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
En tierra de ciegos, el tuerto es el rey.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
El diablo sólo tienta a aquel con quien ya cuenta.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
El que ríe el último, ríe dos veces.
El que con niños se acuesta, mojado se levanta.
El que mucho habla, mucho yerra.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
En apurada situación, haz de tripas corazón.
El que a hierro mata , a hierro muere.
El saber no ocupa lugar.
En el peligro se conoce al amigo.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
El que no sabe, es como el que no ve.
El que algo quiere, algo le cuesta.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
El necio cree que todo lo sabe.
El que tonto nace, tonto muere.
En la casa que hay un viejo, no faltará un buen consejo.
El que mal vive, poco vive.
En camino largo, corto el paso.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
Echar confites a un cochino, es desatino.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
El espantajo sólo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Enseñar sin saber?: como no sea el culo, no sé qué.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
El empezar es el comienzo del acabar.
El hacer bien a un bellaco es guardar agua en un saco.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Favor con favor se paga.
Febrerillo, mes loquillo.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
Fea con gracia, mejor que necia y guapa.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
Fortuna y ocasión, favorecen al osado corazón.
Freno y espuelas es buena regla.
Gato escaldado, del agua fría huye.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Gástalo en la cocina y no en medicina.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Gente de trato llano, ésa sí es de mi agrado.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Grano a grano, se llena el granero.
Gato gordo, honra su casa.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Gallo que no canta, algo tiene en la garganta.
Genio y figura, hasta la sepultura.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Gato que se lava, anuncia agua.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Gallina que canta, de poner viene.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Hace más el que quiere que el que puede.
Hombre prevenido vale por dos.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Haz el bien, y no mires a quién.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Hombre viejo no necesita consejo.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Hasta que es padecido, el mal no es conocido.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo.
Hombre osado, es afortunado.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Hable bien el que sabe, y el que no, échase la llave.
Hombre anciano, juicio sano.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Invierno frío, verano caluroso.
Ignorar para preguntar, y preguntar para saber, eso es aprender.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Ir a por lana, y salir trasquilado.
Ignorante y burro todo es uno.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Jugar y perder, bien puede suceder.
Jugar, y nunca perder, no puede ser.
Junta de pájaros, agua segura.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Jornada emprendida, medio concluida.
Junta lo malo con lo bueno, y malo se volverá todo ello.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Lo que se han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
La ocasión la pintan calva.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Las cosas de palacio, van despacio.
Lágrimas con pan, pronto se secarán.
Lo peor de la cazuela, es guisarla y no comerla.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
La menta, el amor aumenta.
La ocasión la pintan calva.
Lo que no mata, engorda.
La vecindad es fuente de amistad.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
La fortuna es ciega y no sabe con quién juega.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Lo que cuesta poco se estima en menos.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
La malicia, hace sucias las cosas limpias.
La esperanza es lo último que se pierde.
La verdad a medias es mentira verdadera.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
La experiencia no se fia de la apariencia.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
La cabra siempre tira al monte.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
La noche para pensar, el día para obrar.
La nuez llena, menos que la vana suena.
La paciencia es buena ciencia.
La paciencia es la madre de la ciencia.
La práctica vale más que la gramática.
La pereza es la madre de la pobreza.
La voz del culo no tiene remedio ni disimulo.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Libro cuya lectura no te mejore, quizá te empeore.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Lo que no se empieza no se acaba.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Ley puesta, trampa hecha.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Llámame gorrión y échame trigo.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
La vergüenza, cuando sale ya no entra.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
La noticia mala llega volando, y la buena, cojeando.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
La alegría en el alma sana se cría.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
La mancha de la morita, con otra verde se quita.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
La variedad place a la voluntad.
Lengua malvada corta más que espada.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Lo imposible, en vano se pide.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
La justicia no corre, pero atrapa.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Más vale llegar a tiempo, que rondar un año.
Molino que no muele, algo le duele.
Madre no hay más que una.
Prefiero libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Más vale un remiendo feo que un agujero hermoso.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Marido celoso, no tiene reposo.
Mucho vuela el viento, pero más el pensamiento.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Más vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Más vale ser cabeza de ratón que cola de león.
Más vale callar que con borrico hablar.
Más vale llegar a tiempo que rondar un año.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Mucho saber, menos ignorar es.
N-Z aquí N-Z aquí N-Z aquí N-Z aquí
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